El Consejo de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) de la Universidad de la República (Udelar) expresó «preocupación» sobre el proyecto de urbanización en Punta Ballena en Maldonado, que implica la construcción de 29 edificios con 320 apartamentos.
Los especialistas alertan sobre «impactos irreversibles en el paisaje, ecología y dinámica social de la zona».
La FADU compartió informes con datos relevantes sobre este proyecto y resaltó las diversas áreas que abarcan estos procesos de transformación. Además, la institución alerta a la sociedad uruguaya sobre las implicaciones de estos procesos de transformación y la irreversibilidad de sus consecuencias.

Según los informes publicados por la Udelar, se señala que el balneario ubicado en el departamento de Maldonado, se ha urbanizado sin un enfoque integral, careciendo de un plan de ordenamiento territorial y de consideraciones paisajísticas en su totalidad. El texto menciona que se han realizado construcciones sin planificación ni permisos en varias ocasiones. El informe sostiene que “es el Estado quien tiene ahora la potestad de aplicar los instrumentos y recursos necesarios para atender a una visión integral del paisaje que proteja los valores paisajísticos de este sitio exponencial”.
También, se afirma que durante el proyecto no se cumplió con la ley 18.308 de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible ni con el artículo 47 de la Constitución.
No puede realizarse ninguna transformación material ni jurídica del territorio fuera de su correspondiente IOTDS (instrumento de ordenamiento territorial y desarrollo sostenible), ni omitir las instancias obligatorias de participación social establecidas en la LOTDS (Ley de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible)”.
Profesor Pablo Ligrone, Informe difundido de FADU.
En relación con la urbanización propuesta para Punta Ballena, se señala que en el expediente, que incluye la solicitud de autorización ambiental previa al Ministerio de Ambiente, «no se examina detalladamente el proyecto ni su conformidad con las normas de construcción vigentes». Además, «no se aborda cuestiones específicas que competen a especialistas en ingeniería, construcción, instalaciones, biología, u otras áreas».

