En el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP29) que se celebra en Azerbaiyán, el gobierno uruguayo presentará una iniciativa que busca ofrecer incentivos comerciales a los países en desarrollo que logren cumplir o incluso sobrepasar sus objetivos ambientales.
Esta propuesta tiene como objetivo garantizar condiciones preferenciales en el intercambio de bienes y servicios entre naciones, fomentando así un mayor compromiso con la sostenibilidad.

Uruguay también espera que esta cumbre climática se traduzca en una decisión crucial respecto al ‘nuevo objetivo global cuantificado’ (NCQG, por sus siglas en inglés). Este mecanismo, que forma parte del Acuerdo de París aprobado en 2015, pretende reforzar la respuesta internacional al cambio climático, y su definición es un imperativo acordado por las partes para esta conferencia.
La nueva meta que se prevé establecer en la COP29 busca reemplazar la actual cifra de financiamiento climático de 100 mil millones de dólares anuales. Se espera que las contribuciones de los países desarrollados aumenten significativamente, alcanzando los 890 mil millones de dólares para 2025 y 1,46 billones de dólares para 2030, cifras que superan el objetivo establecido en años anteriores.
Uruguay está negociando en la COP29 como parte del Grupo SUR, que incluye a Argentina, Brasil, Ecuador y Paraguay, el avance en la implementación de medidas de adaptación al cambio climático, con un énfasis particular en el financiamiento necesario para llevar a cabo planes y estrategias efectivas en este ámbito.

Además, el grupo seguirá de cerca las negociaciones relacionadas con la mitigación del cambio climático, la transición justa, el balance global y cuestiones de género.
Por su parte, el resto de los países de América Latina se han organizado en el grupo denominado Ailac, que agrupa a Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Panamá, Honduras y Perú. Juntos, estos países buscan fortalecer su posición en las negociaciones y asegurar un futuro más sostenible para la región.
A medida que avanza la COP29, la comunidad internacional observa con atención las propuestas de Uruguay y otros países en desarrollo, que buscan no solo abordar el cambio climático, sino también promover un comercio justo y sostenible que beneficie a las naciones más vulnerables. La urgencia de la situación climática hace que este tipo de iniciativas sean más relevantes que nunca en la búsqueda de soluciones efectivas y equitativas.

