La Organización Meteorológica Mundial (OMM) alertó sobre un aumento sin precedentes de dióxido de carbono (CO₂) en 2024. El incremento fue el mayor desde que comenzaron las mediciones modernas en 1957.
Un salto histórico en las concentraciones de dióxido de carbono
Según el boletín el CO₂ (dióxido de carbono) aumentó 3,5 partes por millón (ppm) entre 2023 y 2024. Esta cifra supera ampliamente el promedio de la última década. También rompe todos los registros anteriores.
La concentración promedio global llegó a 423,9 ppm. En 2004, cuando se publicó el primer boletín, era de 377,1 ppm. Desde la década de 1960, la tasa de crecimiento se triplicó. Pasó de 0,8 ppm por año a 2,4 ppm entre 2011 y 2020.
Eventos extremos y retroceso climático
El récord coincide con fenómenos meteorológicos extremos. En 2024 hubo olas de calor en América del Sur, incendios en Canadá y sequías en África y Asia.
La OMM atribuye el 80% del forzamiento radiactivo al dióxido de carbono generado por actividad humana. El secretario general, Petteri Taalas, advirtió: “Estamos muy lejos del rumbo necesario para limitar el calentamiento a 1,5 °C”.
El Niño y los sumideros de dióxido de carbono
El Niño agravó la sequedad de la vegetación y los incendios forestales, mientras el ciclo del agua también mostró signos de inestabilidad, según la OMM. Cerca de la mitad del gas emitido permanece en la atmósfera, mientras que el resto es absorbido por la tierra y los océanos, cuyos sistemas de almacenamiento están debilitándose.
La científica Oksana Tarasova, coordinadora del boletín, expresó su preocupación por esta pérdida de eficiencia, que podría acelerar aún más el calentamiento global. “El monitoreo sostenido y reforzado de los gases de efecto invernadero es fundamental para comprender estos ciclos”, subrayó.

Camino a la COP30: urgencia global
La OMM volvió a instar a la comunidad internacional a reducir de forma urgente las emisiones. “Estamos muy lejos del rumbo necesario para limitar el calentamiento a 1,5 °C”, advirtió Petteri Taalas, secretario general de la agencia.
Ko Barrett, secretaria general adjunta, insistió en que reducir las emisiones es esencial “no solo para nuestro clima, sino también para nuestra seguridad económica y el bienestar de la comunidad”.
El informe fue publicado en la antesala de la COP30, que se celebrará en noviembre en Belém, Brasil. La OMM enfatiza que el monitoreo global sostenido es vital para orientar la acción climática y evitar que este tipo de récords se conviertan en norma.

