Cada 21 de marzo se celebra el Día Internacional de los Bosques, resaltando su vital importancia para la vida en la Tierra. Estos colosos de vegetación actúan como sumideros de carbono al absorber CO2, contribuyendo así a regular el clima. Además, protegen el suelo, regulan el ciclo del agua y ofrecen muchos otros beneficios.
Cada vez que se conmemora este día, se incentiva a los países para que implementen medidas y realicen actividades relacionadas al cuidado del medio ambiente y a la protección de bosques, árboles y espacios verdes. Sin embargo, se encuentran en peligro y un dato alarmante revela que cada año se pierden bosques equivalentes a 14 millones de canchas de fútbol profesional.
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), alrededor de 10 millones de hectáreas de bosques en el mundo son destruidas anualmente.

La Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales 2020 de la FAO, mencionada en el informe, señala que, a pesar de la disminución de la tasa de deforestación en la última década, cerca de 10 millones de hectáreas forestales se destruyen cada año a causa de la deforestación y casi 70 millones de hectáreas son arrasadas anualmente por los incendios.
A pesar de que la tasa de deforestación ha disminuido en las últimas décadas, sigue siendo un problema preocupante. La principal causa de la pérdida de bosques es la deforestación, motivada por la expansión del agronegocio, la explotación maderera, los proyectos inmobiliarios, la minería y los incendios forestales.

