El Centro de Estudiantes de la Licenciatura en Gestión Ambiental (CELGA) ha levantado la voz en contra de las recientes decisiones de la Intendencia de Maldonado que podrían comprometer la integridad del humedal del Arroyo Maldonado.
En un comunicado emitido el pasado 5 de febrero, el CELGA del Centro Universitario Regional del Este de la Universidad de la República (CURE-Maldonado) expresa su alarma ante la construcción de una pista de picadas en una zona considerada de «protección absoluta» por su valor ecológico y cultural.
El pasado 23 de enero, la Intendencia anunció el inicio de este proyecto que involucra el vertido de escombros y basura, incluyendo materiales tóxicos, en el padrón Nº 2572. Este área se encuentra en el corazón del humedal, el más extenso de su tipo en Uruguay, y es vital para la conservación de numerosas especies de flora y fauna, algunas de ellas en peligro de extinción.
El humedal del Arroyo Maldonado no solo alberga una rica biodiversidad, que incluye aves migratorias, mamíferos autóctonos y una notable variedad de crustáceos y moluscos, sino que también desempeña un papel crucial en la regulación del clima y la filtración del agua. Además, actúa como un amortiguador natural frente a inundaciones, lo que lo convierte en un recurso invaluable para la comunidad local.
A pesar de la importancia de este ecosistema, el Intendente Enrique Antía y el Director General de Gestión Ambiental, Jorge Píriz, han defendido el proyecto, alegando que la pista se construirá sobre antiguas piletas de oxidación que han sido colonizadas por vegetación y fauna.
Sin embargo, el CELGA cuestiona la falta de un estudio de impacto ambiental que respalde estas afirmaciones, alertando sobre los riesgos de contaminación del suelo y el agua que podrían afectar la calidad de las playas cercanas.
El humedal ha sido protegido por diversas normativas, incluyendo el DECRETO Nº 3911 que establece que solo se pueden realizar actividades de investigación y ecoturismo controlado en la zona. Además, en 2015, la Junta Departamental de Maldonado declaró el ecosistema como Reserva Departamental, resaltando la incompatibilidad de cualquier construcción con los objetivos de conservación establecidos.
La construcción de la pista de picadas también plantea preocupaciones sobre la contaminación sonora y lumínica, que podrían alterar los ciclos biológicos de las especies que habitan el área. El CELGA advierte que la introducción de especies vegetales exóticas como parte de las medidas de mitigación puede resultar perjudicial, ya que podrían afectar la biodiversidad nativa y el equilibrio hídrico del ecosistema.
El CELGA hace un llamado urgente a las autoridades para que detengan la obra y reconsideren la ubicación del proyecto, instando a enfocarse en la recuperación de ecosistemas degradados y en la elaboración de un Plan de Gestión para el Ecoparque.
«Debemos aprender de los errores del pasado para no seguir modificando y afectando este ecosistema tan valioso», concluye el comunicado del CELGA. La comunidad, preocupada por el futuro del humedal del Arroyo Maldonado, espera que las autoridades escuchen estas voces y actúen en defensa del patrimonio natural que tanto valoran.
En un momento en que la sostenibilidad y la conservación del medio ambiente son más cruciales que nunca, la tensión entre el desarrollo urbano y la protección de los ecosistemas naturales se convierte en un tema central en la agenda pública. La comunidad y sus representantes deben trabajar juntos para encontrar un equilibrio que respete y preserve la riqueza natural del entorno.
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