China, Rusia y otros países petroleros bloquearon en la COP30 el impulso de más de 80 naciones. Estas buscaban acordar la salida definitiva del petróleo, el gas y el carbón.
El planeta está cerca de alcanzar el límite de 1,5 ºC de calentamiento global. El Acuerdo de París estableció ese umbral hace diez años. Los últimos once años fueron los más cálidos desde que se tienen registros.
Ante este escenario, los países en desarrollo lograron un llamado a triplicar la ayuda financiera. El objetivo es adaptarse a eventos climáticos cada vez más extremos. La meta está fijada para 2035.
La conferencia se realizó en Belém, ciudad de 1,4 millones de habitantes. Tiene infraestructura limitada y gran parte de su población vive en favelas. La sociedad civil tuvo una participación masiva. Decenas de miles de personas salieron a las calles. Fue un contraste con las últimas cumbres celebradas en Azerbaiyán, Emiratos Árabes Unidos y Egipto.
La presencia indígena fue histórica. Sin embargo, no estuvo libre de tensiones. Un grupo de representantes autóctonos intentó ingresar por la fuerza a la sede. Querían exigir que sus voces fueran escuchadas.
Lula y el multilateralismo en la COP30
“El multilateralismo ganó”, declaró el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva desde la cumbre del G20 en Johannesburgo. Sin embargo, el texto final de la COP30 se limita a promover una aceleración “voluntaria” de la acción climática y a triplicar la financiación para la adaptación de los países en desarrollo hacia 2035.

El presidente de la COP30, André Corrêa do Lago, anunció que Brasil trabajará en los próximos meses en la elaboración de una hoja de ruta a la que puedan sumarse los países interesados, tanto en materia de transición energética como de deforestación.
En paralelo, Colombia y Países Bajos confirmaron la organización de una conferencia internacional contra las energías fósiles en abril de 2026, en la ciudad colombiana de Santa Marta. Para Greenpeace, este anuncio “suena a premio de consolación”, aunque reconocen que “permitirá que el trabajo continúe el próximo año y no se pierda el impulso generado en Belém”.

