La atmósfera de la Tierra tiene 5 capas que cumplen funciones distintas. Entre ellas se encuentra la estratosfera, situada entre 15 y 50 km de altura de la superficie, y contiene la capa de ozono, un escudo protector contra los rayos ultravioleta que provienen del Sol.
¿Qué es la Capa de Ozono?
La capa de ozono es una franja de gas ozono (O3) que se encuentra en la estratósfera, aproximadamente entre 15 y 35 kilómetros sobre la superficie terrestre. Esta capa actúa como un filtro natural, absorbiendo la mayor parte de la dañina radiación ultravioleta (UV) del sol, que puede causar daños en el ADN de los seres vivos, provocando cáncer de piel, cataratas y afectando negativamente a los ecosistemas marinos y terrestres.
La Importancia de la Capa de Ozono
El papel de la capa de ozono es crucial para mantener el equilibrio de la vida en nuestro planeta. Sin esta protección, la radiación UV-B aumentaría significativamente, afectando no solo a los seres humanos, sino también a las plantas, los animales y los microorganismos. Además, la disminución de la capa de ozono podría alterar los ciclos biogeoquímicos y los patrones climáticos, poniendo en riesgo la biodiversidad y la seguridad alimentaria.
Situación Actual de la Capa de Ozono
Desde el descubrimiento del agujero de la capa de ozono en la Antártida en la década de 1980, la comunidad internacional ha tomado medidas significativas para abordar este problema. El Protocolo de Montreal, adoptado en 1987, es uno de los acuerdos ambientales más exitosos de la historia. Este tratado internacional ha logrado reducir la producción y el consumo de sustancias que agotan la capa de ozono, como los clorofluorocarbonos (CFCs).
Gracias a estos esfuerzos, la capa de ozono ha mostrado signos de recuperación. Los científicos estiman que, si se mantienen las actuales políticas y compromisos, la capa de ozono podría volver a los niveles anteriores a 1980 para mediados de este siglo.
Desafíos Futuros
A pesar de los avances, la capa de ozono aún enfrenta desafíos importantes. La continua emisión de sustancias nocivas, como los hidroclorofluorocarbonos (HCFCs) y los hidrofluorocarbonos (HFCs), aunque en menor medida que los CFCs, sigue siendo una preocupación. Además, el cambio climático y otros factores pueden influir en la velocidad y la forma en que la capa de ozono se recupera.
Es fundamental que los gobiernos, las empresas y los ciudadanos continúen trabajando juntos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y proteger la capa de ozono. La innovación tecnológica y las políticas ambientales deben seguir avanzando para garantizar un futuro sostenible.

