La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP29), que se celebrará en Bakú (Azerbaiyán) desde el lunes 11 de noviembre, se centrará en el nuevo objetivo cuantificado colectivo (NCQG por sus siglas en inglés) para el financiamiento climático.
El NCQG pretende fijar una meta de transferencias financieras relacionadas con el clima hacia los países en desarrollo, por encima del objetivo actual de 100.000 millones de dólares anuales. Este financiamiento se considera crucial para ayudar a las naciones a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y adaptarse a la crisis climática.
Otro tema relacionado con el financiamiento climático que se tratará en Bakú es el fondo de pérdidas y daños, que se creó en la COP27 en Sharm el Sheij en 2022 y se puso en marcha en la COP28 de Dubai el año pasado.
El mecanismo está diseñado para canalizar el financiamiento hacia los países que sufren las consecuencias del cambio climático, como la pérdida de vidas humanas, los daños a la infraestructura y la pérdida de biodiversidad y ecosistemas.

Cifras y mecanismos
Desde 2016, el 70% del financiamiento climático ha sido en formato de préstamos, principalmente desde Japón, Francia, Alemania y bancos multilaterales. Muchos son “no concesionales”, que implica que el país receptor debe pagar con intereses. Según el IIED, 58 países del mundo gastaron 59 mil millones de dólares en reembolsar deudas en 2022, en contraste a 28 mil millones que recibieron en financiamiento climático.
Por eso, la discusión es también sobre la calidad de los recursos e instrumentos financieros utilizados. En la misma línea -y a diferencia del compromiso de los 100 mil millones- se espera que la nueva meta permita un claro seguimiento, transparencia y revisión, basado en el Marco Reforzado de Transparencia creado en el marco de la Convención de Naciones Unidas para el Cambio Climático.
Desde fines de este año, los países deberán entregar reportes bienales de transparencia, dando cuenta de sus progresos en las políticas climáticas. Dichos reportes, sin embargo, solo abarcan lo realizado por las Partes, por lo que la discusión de la transparencia en la nueva meta también está ligada al origen de los fondos.

