Los hitos ambientales de 2025 mostraron un año de avances científicos, nuevas áreas protegidas y descubrimientos que ampliaron el conocimiento sobre la biodiversidad del país. Desde hallazgos en aguas profundas hasta nacimientos inéditos en conservación, Uruguay vivió un ciclo marcado por logros que fortalecen la agenda ambiental.
Principales hitos ambientales del 2025 en Uruguay
–Reservas privadas: un impulso clave para la biodiversidad
El crecimiento de las reservas de biodiversidad en áreas privadas fortaleció un modelo de conservación que complementa al sistema estatal. Estas reservas protegen ecosistemas frágiles y aumentan la participación de propietarios y organizaciones en la gestión ambiental. Las nuevas áreas se ubican en Artigas, Cerro Largo y Maldonado. En conjunto abarcan unas 3.505 hectáreas. Este modelo permite conservar los ecosistemas mientras se mantienen actividades productivas.

–Uruguay Sub200: exploración en aguas profundas
La expedición Uruguay Sub200 registró especies y formaciones marinas a más de 200 metros de profundidad. Abrió una ventana al conocimiento de ecosistemas poco estudiados. El proyecto reunió a 36 investigadores de distintas disciplinas y nacionalidades, que trabajaron a bordo con tecnología de vanguardia. El equipo utilizó el vehículo submarino remoto (ROV) SuBastian y planificó exploraciones en más de 50 sitios. Este ROV permitió investigar profundidades que iban de 200 a 3.500 metros, con una capacidad máxima de 4.500 metros.
La zona de estudio despertó un gran interés científico. Allí convergían varias corrientes oceánicas, lo que generaba condiciones únicas que podrían albergar especies y ecosistemas de alto valor ecológico aún no documentados. Cada inmersión aportó datos esenciales para futuras políticas de conservación marina.

–La búsqueda del microbio que dio vida a plantas, animales y humanos
Un equipo científico uruguayo participó por primera vez en una expedición internacional para estudiar las arqueas Asgard, microorganismos esenciales para entender el origen de la vida. Esta participación posicionó al país en una línea de investigación de frontera. Las arqueas Asgard, se descubrieron hace diez años. Podrían explicar cómo surgieron las células eucariotas, base de plantas, animales y humanos.
El equipo eligió a Uruguay por sus condiciones oceanográficas únicas. La confluencia de la corriente de Brasil, la de Malvinas y el Río de la Plata crea un ambiente marino de alta productividad. Los datos obtenidos sobre el ciclo del carbono y la biodiversidad aportarán información clave para crear o ampliar áreas marinas protegidas.
–Nace la primera cría de elefante marino en Uruguay
Las playas de Piriápolis vivieron un hecho sin precedentes: un equipo de especialistas registró el primer nacimiento de una cría de elefante marino (Mirounga leonina) en Uruguay. La especie recorre con frecuencia las aguas nacionales, pero se reproduce en parideros remotos y aislados. Por eso, que una hembra eligiera una playa urbana para parir resulta inusual y de enorme valor para la biodiversidad del país. Este registro aporta información clave sobre su comportamiento y refuerza la necesidad de proteger los ecosistemas costeros.

–Primer nacimiento de venado de campo por inseminación artificial
La Estación de Cría de Fauna Autóctona logró el primer nacimiento de un venado de campo mediante inseminación artificial, un avance clave para conservar una especie emblemática y en riesgo. Este Monumento Natural del Uruguay enfrenta una reducción poblacional crítica, agravada por la endogamia y la pérdida de hábitat. Hoy quedan menos de 500 individuos en estado silvestre, y esa baja diversidad genética compromete su viabilidad a largo plazo. El nuevo nacimiento abre una oportunidad para fortalecer su recuperación.

–Laguna Negra se convierte en Área Natural Protegida
El Ministerio incorporó a Laguna Negra al Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas y aseguró la conservación de uno de los humedales más importantes del país. La Laguna Negra —también conocida como Laguna de los Difuntos, porque las cuevas de los cerros funcionaron como cementerios indígenas— es la mayor laguna costera de Uruguay. Abarca 17.500 hectáreas y alcanza una profundidad de hasta 7 metros. Este ecosistema único no tiene contacto directo con el mar y depende exclusivamente de las lluvias para mantenerse.


