Con el objetivo de fortalecer el Acuerdo de París, más de cien países han solicitado un compromiso global durante el inicio de la 62ª sesión del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), que se celebra en Hangzhou, China, desde este lunes hasta el 28 de febrero. La petición busca garantizar que la información científica más reciente del IPCC de la ONU se incorpore de manera efectiva en la próxima fase de seguimiento del mencionado acuerdo.
Varios grupos de países mostraron su preocupación porque los tiempos se retrasen y no se permita que esos informes lleguen a tiempo para el próximo Balance Mundial, es decir, aquel instrumento que se utiliza para monitorear su implementación y evaluar el progreso colectivo hacia las metas acordadas.
En ese sentido, el segundo Balance Mundial, también conocido como Global Stocktake, establece que el 2028 es la fecha límite para recibir las aportaciones científicas.

“El proceso del Acuerdo de París debe estar informado por la mejor ciencia y la más reciente. Resulta fundamental que todas las contribuciones del séptimo ciclo de evaluación del IPCC están listas a tiempo”, señalaron en una carta los representantes de los 117 países comprometidos con los progresos climáticos.
La misiva -firmada por la ministra para la Transición Ecológica de España, Sara Aagesen, y el comisario europeo de Clima, Wopke Hoekstra, entre otros- recoge que es «fundamental» que todas las contribuciones del séptimo ciclo de evaluación del IPCC estén listas a tiempo.
«La capacidad de los últimos avances científicos disponibles para informar al Balance Mundial es un elemento fundamental del Acuerdo de París que, de perderse, socavaría su credibilidad e integridad», alertaron los firmantes de la carta, entre los que también están Francia, Alemania, Bélgica, Holanda, el Reino Unido y Guatemala.
En la misma línea se manifestó el grupo de Países Menos Desarrollados, que representa a 45 estados y que defendió que los últimos reportes científicos tendrán «información crítica» para sus prioridades, como la adaptación, las finanzas o una acción de mitigación más amplia.
«Cualquier retroceso en esta cuestión del proceso será visto como lo que es: politización de la ciencia a expensas de los países vulnerables. La gente del mundo en desarrollo no tiene nada que ganar restringiendo el acceso a la ciencia del IPCC de libre acceso», alegaron.
Los 39 miembros de la Alianza de Pequeños Estados Insulares también solicitaron que se incluya la ciencia climática más reciente en la próxima ronda de monitorización de París.
(En base a EFE)

