A medida que las ciudades se expanden y la población mundial crece, la necesidad de repensar los sistemas de transporte se vuelve cada vez más urgente.

El transporte sostenible es mucho más que moverse de un lugar a otro. Según expertos de la ONU, se trata de garantizar que la movilidad sea segura, asequible, eficiente y respetuosa con el medio ambiente. Esto implica reducir emisiones de carbono, minimizar el consumo de recursos y fomentar alternativas que no comprometan el bienestar de las generaciones actuales y futuras.

El sector del transporte representa cerca del 25% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. La mayoría de estas emisiones provienen del uso de combustibles fósiles, y contribuyen al cambio climático y a la contaminación del aire.

Además, provoca congestión en las ciudades, accidentes de tránsito y desigualdades en el acceso a oportunidades. Cambiar esta realidad no es solo un desafío, sino una oportunidad de transformación.

Una calle de Nueva Delhi donde se visualiza el smog en el aire provocado por el tránsito Imagen i Stock

El transporte sostenible, por su parte, busca reducir estas problemáticas a través de diversas estrategias, como:

  • Fomento del transporte público: Invertir en sistemas de transporte público eficientes, accesibles y cómodos es fundamental para reducir la dependencia del automóvil privado.
  • Promoción de la movilidad activa: Caminar y andar en bicicleta son opciones saludables y sostenibles para desplazamientos cortos.
  • Desarrollo de infraestructuras para vehículos eléctricos: Ampliar la red de estaciones de carga y ofrecer incentivos para la adquisición de vehículos eléctricos son medidas clave para la transición hacia una movilidad más limpia.
  • Optimización de la logística urbana: Implementar soluciones innovadoras para la distribución de mercancías, como la consolidación de cargas y la entrega en horarios fuera de pico, puede reducir el tráfico y las emisiones.
  • Planificación urbana sostenible: Diseñar ciudades que prioricen a los peatones y ciclistas, y que estén bien conectadas por transporte público, es esencial para fomentar la movilidad sostenible.
Según datos oficiales entre 2021 y 2023 en Montevideo los ómnibus eléctricos evitaron el consumo de más de un millón
de litros de combustible Foto GUBUY

Desafíos y oportunidades

La transición hacia un sistema de transporte sostenible plantea importantes desafíos, como la necesidad de realizar grandes inversiones, cambiar los hábitos de movilidad de las personas y coordinar esfuerzos entre diferentes actores. Sin embargo, también representa una gran oportunidad para crear empleos, mejorar la calidad de vida y construir ciudades más resilientes.

La bicicleta una alternativa que contribuye a la creación de ciudades más sostenibles y habitables y aborda los
problemas de movilidad Foto Intendencia de Montevideo

¿Qué podemos hacer?

Cada uno de nosotros puede contribuir a construir un presente y un futuro más sostenible a través de pequeñas acciones:

  • Utilizar el transporte público: Optar por el autobús, el metro o el tren siempre que sea posible.
  • Caminar o andar en bicicleta: Realizar desplazamientos cortos a pie o en bicicleta.
  • Compartir el coche: Utilizar servicios de coche compartido para reducir el número de vehículos en circulación.
  • Elegir productos locales: Reducir la distancia que recorren los productos que consumimos puede ayudar a disminuir el transporte de mercancías.
  • Exigir políticas públicas ambiciosas: Apoyar a los líderes políticos que promueven medidas para fomentar el transporte sostenible.

El Día Mundial del Transporte Sostenible nos recuerda que la movilidad es un derecho fundamental y que todos tenemos un papel que desempeñar en la construcción de un presente y un futuro más sostenible. ¡Súmate a este movimiento y hagamos de nuestras ciudades lugares más saludables y habitables!


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