Para que los alimentos frescos lleguen en óptimas condiciones a nuestras mesas, existe un complejo sistema de transporte y distribución. En este proceso, el tipo de embalaje utilizado juega un papel fundamental en la sostenibilidad del sector.

Un estudio realizado por investigadores de la Universitat Politècnica de València ha analizado el impacto ambiental de dos tipos de envases comúnmente utilizados en la exportación de frutas y verduras: cajas de madera y cajas de cartón ondulado.

Los resultados revelan que, aunque el cartón reciclado es percibido como una opción más ecológica, su proceso de fabricación conlleva un mayor consumo energético y uso intensivo de productos químicos, lo que lo hace menos sostenible que la madera en la mayoría de las categorías evaluadas.

El análisis del impacto ambiental

El estudio tomó como referencia el transporte de mandarinas desde Valencia (España) hasta Hannover (Alemania), empleando la metodología de Análisis de Ciclo de Vida para evaluar las emisiones y el consumo de recursos de ambos tipos de embalaje. Los resultados fueron contundentes:

  • Las cajas de madera presentan un potencial de calentamiento global significativamente menor que las de cartón (aproximadamente la mitad de las emisiones de CO₂).
  • Son más favorables en indicadores clave como la acidificación terrestre, eutrofización acuática y toxicidad humana no cancerígena.
  • Su fabricación consume menos recursos fósiles y agua.
  • Tienen una segunda vida útil, ya sea como materia prima para tableros aglomerados o como biocombustible en plantas de biomasa.

Por otro lado, el cartón reciclado, pese a su facilidad de reciclaje, requiere un proceso de producción con alto consumo energético y uso intensivo de productos químicos, lo que contribuye a su huella ambiental.

Resultados de las categorías de impacto ambiental según Análisis de Ciclo de Vida Universitat Politècnica de València

¿Cuál es la opción más sostenible?

Si bien los resultados del estudio cuestionan la idea de que el cartón siempre es la alternativa más ecológica, la elección del embalaje depende del contexto. En mercados locales, donde el reciclaje de cartón es accesible, su uso puede ser eficiente. Sin embargo, en rutas de larga distancia y comercio internacional, la madera se presenta como la opción más sostenible.

Optar por soluciones más responsables en el transporte de alimentos frescos es clave para avanzar en la transición ecológica y minimizar impactos ambientales. La industria agroalimentaria tiene la oportunidad de adoptar enfoques más eficientes y fomentar una logística alineada con principios de economía circular.

Fuente: El artículo original de José Vicente Oliver Villanueva y Bruno Armengot Carbó, publicado en The Conversation, puede leerse aquí.


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