Un mapeo realizado por APA identificó 40 organizaciones socioambientales, que abarca desde grupos de vecinos hasta instituciones educativas.
En la zona oeste del departamento de Maldonado -Uruguay-, un grupo diverso y comprometido de personas se ha unido para enfrentar los desafíos ambientales que afectan a sus comunidades. La Red Ambiental Piriápolis y alrededores (Red APA) que abarca tanto a grupos de vecinos, organizaciones socioambientales, como a instituciones educativas, se ha convertido en un faro de esperanza y acción en la lucha por el cuidado del territorio.
Esta red, que refleja la rica identidad ciudadana de la región, no solo se ha constituido como una plataforma de colaboración, sino que también ha logrado posicionar temas ambientales en la agenda local y departamental. Sus integrantes, con una dedicación inquebrantable, llevan adelante iniciativas, proyectos y propuestas innovadoras con un único objetivo: proteger el medioambiente.
Recientemente, APA ha realizado un Mapeo de organizaciones socioambientales de los Municipios de Piriápolis y Solís Grande, donde se identifican y destacan 40 colectivos de actores diversos que trabajan fuertemente en la zona. Este relevamiento visibiliza el trabajo comunitario que vienen realizando en los territorios, una señal del compromiso de vecinos con el cuidado ambiental.


“Nosotros buscamos articular, coordinar y promover acciones para el cuidado ambiental”, explica Déborah Díaz, una de las voceras de la Red, en una consulta realizada por AMBIENTA. “Desde asambleas abiertas por el agua hasta jornadas de concientización en las playas, nuestra labor es fundamental para fortalecer a la sociedad civil organizada”.
La Red ha impulsado proyectos significativos como la Reserva del Cerro del Toro, la implementación de cartelería sobre la protección de las dunas y jornadas de concientización en Playa Grande y Playa Hermosa.
Además, se han realizado encuentros con organizaciones nacionales, como la Red Unión de la Costa y la Coordinadora de Pirotecnia Cero, para intercambiar experiencias y conocimientos sobre legislación ambiental.

A pesar de los logros alcanzados, el camino hacia un futuro sostenible presenta numerosos desafíos. Entre las principales dificultades se encuentran proyectos públicos y privados que vulneran normativas ambientales, tala indiscriminada, el inicio de obras sin los permisos adecuados, y el preocupante problema de la gestión de residuos.
“La falta de planificación en el turismo y la ausencia de alternativas sostenibles para el saneamiento son cuestiones que requieren atención urgente”, advierte Díaz, que a su vez integra la organización Naturalmente Piriapolis y Zona Oeste.
El compromiso de esta red es ejemplar, pero aún queda mucho por hacer. Como parte de sus esfuerzos por generar conciencia y reunir a la comunidad, la Red ha convocado a una Mesa de Diálogo Ambiental de Zona Oeste para el próximo 27 de enero.
Durante este encuentro, se contará con la presencia desde Argentina del abogado ambientalista Esteban Valiñas, integrante de la Asamblea Regional en Defensa del Ambiente Costero (AREDAC), quien compartirá su experiencia sobre el Acuerdo Escazú y la importancia de la participación ciudadana en la defensa del medioambiente.
“Queremos visibilizar nuestras propuestas y problemáticas, y concretar líneas de trabajo conjunto”, concluye Déborah Díaz, subrayando la importancia del apoyo colectivo para enfrentar los retos ambientales.

La Red Ambiental Piriápolis y alrededores es un claro ejemplo de que el cuidado del medioambiente no es solo una responsabilidad individual, sino un esfuerzo colectivo que involucra a todos los sectores de la comunidad. Con cada acción, cada taller y cada asamblea, se forja un camino hacia un futuro más sostenible y consciente. La unión de estos actores locales es una inspiración que invita a otros a sumarse a la causa, porque proteger el ambiente es un compromiso que nos concierne a todos.

