La importancia de los árboles es evidente cada 28 de junio. El Día Mundial del Árbol no es solo una efeméride; es un recordatorio vital del equilibrio ecológico. Estos majestuosos seres vivos son indispensables en la lucha contra el cambio climático al absorber dióxido de carbono y liberar el oxígeno que respiramos. Sin embargo, el desafío es inmenso: según datos de la FAO, el mundo pierde cerca de 10 millones de hectáreas de bosques cada año.
Un pilar para la vida y la ciudad
Los árboles cumplen funciones que van mucho más allá de lo que vemos a simple vista:
- Regulación climática: Conservan el suelo y proveen hábitats para miles de especies.
- Aliados urbanos: En las ciudades, reducen el «efecto isla de calor» y mejoran drásticamente la calidad del aire.
- Bienestar: Ofrecen espacios de recreación esenciales para la salud mental de los habitantes.
En nuestro país, contamos con tesoros naturales únicos. Un ejemplo es el Monte de Ombúes en Rocha, que rodea la Laguna de Castillos. Se trata de la agrupación de ombúes más grande de la región del Plata, extendiéndose por una franja de 20 kilómetros. Asimismo, especies como el roble uruguayo y el arrayán son fundamentales para dar refugio y alimento a nuestra fauna autóctona.

Desafíos globales, acciones locales
A pesar de su valor, los árboles enfrentan la amenaza constante de la urbanización desmedida y la deforestación. En lugares como Nepal, la necesidad de leña es el motor principal de la pérdida forestal; en Sudamérica, es la expansión de la frontera agrícola.
¿Cómo podemos marcar la diferencia desde Ambienta?
- Plantación consciente: Participar en iniciativas para plantar especies nativas en áreas urbanas y rurales.
- Educación Ambiental: Fomentar el conocimiento sobre el valor de los bosques.
- Consumo responsable: Reducir el uso de papel y productos derivados de la madera.
- Apoyo a la reforestación: Colaborar con proyectos que restauran ecosistemas dañados.

Historias que inspiran: El legado de Wangari Maathai
La reforestación es una misión posible. Un ejemplo icónico es el de Wangari Maathai, fundadora del Movimiento Cinturón Verde en Kenia. Su visión permitió plantar más de 50 millones de árboles, demostrando que el cuidado ambiental es también una herramienta de empoderamiento femenino y social.
Un compromiso con el mañana
Plantar un árbol es un gesto práctico con un impacto generacional. Al cuidar nuestros montes nativos y fomentar la presencia de árboles en nuestras ciudades, estamos invirtiendo en un futuro sustentable. Este 28 de junio es el momento ideal para renovar nuestra promesa con los guardianes verdes del planeta.

