Este año, la cumbre número 30, la COP30, se celebrará en Belém, Brasil, y es crucial para nuestro futuro.
Imaginemos que la Tierra es como nuestra casa, y que los líderes mundiales son los responsables de cuidarla. Cada año, nos reunimos en una gran convención llamada COP (Conferencia de las Partes) para discutir un problema urgente: el cambio climático.
Si el tema del clima te parece aburrido o demasiado complejo, piénsalo de nuevo. Lo que se decide allí afecta directamente nuestro bolsillo, nuestra comida y el aire que respiramos.
¿Qué es la COP y por qué la COP30 es el momento de la verdad?
Una COP es la cumbre climática más importante del mundo. Es donde los casi 200 países que firmaron el Acuerdo de París se juntan para negociar cómo van a evitar que la Tierra se caliente demasiado.
Pensemos en el Acuerdo de París como un contrato para no subir de 1.5∘C la temperatura global. Las últimas cumbres nos dejaron tareas pendientes:
- COP28 (Dubái): Nos dio una nota terrible con el Balance Global. Descubrimos que vamos muy tarde en la reducción de la contaminación.
- COP29 (Bakú): Se negoció quién paga la factura: cómo los países ricos ayudarán a los pobres a enfrentar el clima extremo (un acuerdo muy criticado por ser tacaño).
La COP30 es donde la teoría se convierte en práctica. Como dijo su directora, Ana Toni, en Belém necesitamos acelerar la implementación de los cambios prometidos. Es hora de pasar de las «promesas bonitas» a las «acciones reales».
La agenda de Belém: Los 4 puntos vitales que nos afectan
Los líderes no van a la COP30 de Belém a hablar del tiempo. Van a negociar sobre los cambios más grandes que veremos en nuestras vidas. Aquí los 4 puntos esenciales:
1. ¡Adiós, Fósiles! La transición energética
Este es el punto más candente. Los combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas) son la principal fuente de las emisiones que calientan el planeta. Los países deben acordar un calendario claro para eliminarlos gradualmente y dejar de subsidiar su uso.
Sin un acuerdo firme sobre el fin de los combustibles fósiles, la transición energética no avanzará lo suficiente.
2. Energía limpia por tres: Triplicar las renovables
Para reemplazar los fósiles, debemos comprometernos a triplicar la capacidad de energía renovable (solar, eólica) y a duplicar la eficiencia energética.
Esto no solo es bueno para el planeta, sino que significa más trabajos verdes y, potencialmente, facturas de luz más baratas a largo plazo.
3. El desafío del dinero justo: Financiación Climática
¿Quién paga la transición? Los países ricos, que contaminaron más en el pasado, deben ayudar a los países pobres que ahora sufren huracanes, sequías o inundaciones extremas.
El acuerdo de financiación climática de la COP29 debe mejorarse y concretarse en Belém. La justicia climática es fundamental para que todos podamos actuar.
4. Defender los bosques: COP en la Amazonía

La cumbre se celebra en Belém, en la Amazonía, uno de los pulmones del mundo. Un compromiso central será poner fin a la deforestación y a las prácticas que, junto a los fósiles, liberan grandes cantidades de carbono (como la expansión agrícola).
Un árbol absorbe el CO2 que nosotros emitimos, por lo que salvar los bosques y restaurar la tierra es un seguro de vida.
Un contexto político distinto y urgente en la COP30
Esta cumbre tiene un ambiente distinto a las anteriores, y eso nos da esperanza:
- Es Democrática: Se celebra en Brasil, donde se espera que los activistas y la sociedad civil puedan expresarse libremente, algo que no ocurrió en sedes anteriores (países autoritarios y productores de petróleo).
- La Fecha Límite: La COP30 conmemora los 10 años del Acuerdo de París y, lo más preocupante, se realiza poco después de que hemos superado el límite de 1.5∘C que debíamos respetar.
En resumen: En Belém no se negocian números abstractos; se negocia nuestro futuro. La presión está en los líderes para que dejen de lado las excusas y se comprometan con una implementación rápida y justa.

