La paradoja del agua: Abundancia vs. Escasez

La crisis mundial del agua es uno de los desafíos más urgentes de nuestro siglo, ya que el acceso a este recurso es un derecho vulnerado para millones de personas. Aunque el agua cubre la mayor parte del planeta, es un recurso finito y difícilmente renovable. La distribución de las reservas hídricas mundiales explica la fragilidad del suministro:

Tipo de AguaPorcentaje del totalUbicación principal
Agua Salada97,5%Océanos y mares
Agua Dulce2,5%Glaciares, acuíferos y ríos

De ese pequeño porcentaje de agua dulce, solo el 2% se encuentra en lagos, ríos y pantanos, mientras que la gran mayoría permanece atrapada en los casquetes polares o en depósitos subterráneos. Esta realidad física, sumada a la pobreza, impide que millones de personas costeen sistemas de captación en su entorno.


Una triple crisis: Suministro, Disponibilidad y Gobernanza

La problemática de la crisis mundial del agua no es solo climática, sino estructural. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se manifiesta en tres niveles críticos:

  1. Problemas de Suministro: Afecta la salud y la seguridad alimentaria de quienes no tienen infraestructura básica, especialmente en África.
  2. Crisis de Disponibilidad: El calentamiento global acelera la sequía y la desertificación, mientras que la contaminación por plásticos y microplásticos degrada las fuentes de agua dulce.
  3. Crisis de Gobernanza: La falta de gestión sostenible por parte de los Estados impide tratar el agua como un derecho humano en lugar de como una mercancía.

Más allá de la escasez: El impacto de los plásticos y el clima

La crisis de disponibilidad no solo se debe a la falta física del recurso, sino también al deterioro acelerado de su calidad. El uso indebido y el despilfarro se ven agravados por la contaminación por plásticos en mares, lagos y ríos.

El problema no solo amenaza la supervivencia de la fauna y flora marina. También afecta a la humanidad a través de los microplásticos. Las partículas ya han ingresado en la cadena alimentaria humana tras ser ingeridas por especies acuáticas. Lo que convierte un problema ambiental en un riesgo sanitario global. Un tema que abordamos en nuestra columna Contaminación plástica: es urgente actuar ahora.

A este escenario se suma el calentamiento global, que actúa como un acelerador de la desertificación. El avance de la sequía en diversos rincones del planeta reduce drásticamente las fuentes de agua dulce disponibles. Las comunidades pasan a depender de suministros cada vez más frágiles y contaminados.


El compromiso hacia una gestión sostenible

El Día Mundial del Agua 2024 busca la sensibilización global. Esta fecha recuerda que la ONU reconoció el acceso al saneamiento como un derecho fundamental en 2010. Sin embargo, la persistente crisis mundial del agua demuestra que este derecho se vulnera hoy de forma sistemática.

Esta realidad exige un compromiso real de los gobiernos. Es urgente garantizar el recurso a las comunidades más postergadas. Solo con políticas de Estado firmes e inversión en infraestructura se podrá revertir la desigualdad. Hoy, la falta de agua frena el desarrollo de millones de seres humanos.

Crisis mundial del agua. Joven recogiendo agua de un pozo rudimentario en Uganda.
La crisis de suministro pone en riesgo la salud y seguridad alimentaria I Foto de Marta Carreño

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Fundador y Director de Ambienta. Periodista. Diplomado en Activismo y Política Socioambiental. Contacto: director@ambienta.uy

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