Un informe científico y social de la organización Global Witness advierte que los defensores ambientales pierden la vida a un ritmo alarmante. Solo en 2022, 177 personas fueron asesinadas por custodiar sus territorios. Desde 2012, la cifra total asciende a 1.910 muertes. La mayoría de estos crímenes ocurrieron tras la firma del Acuerdo de París en 2015.


América Latina: el epicentro de la violencia

En 2022, el 88% de los asesinatos globales contra defensores ambientales sucedió en América Latina. De los 18 países con casos documentados, 11 pertenecen a esta región. La presión de la minería, la expansión agrícola y la demanda de combustibles impulsan estos ataques. Además de los homicidios, los activistas enfrentan acoso, ataques digitales y una creciente criminalización de su labor.

Maria Leusa Kaba, líder indígena Munduruku y una de las defensores ambientales amenazadas por la minería ilegal.
Maria Leusa Kaba líder del pueblo Munduruku enfrenta amenazas constantes por su férrea oposición a la minería ilegal en sus territorios Fotografía Cícero Pedrosa Neto

Situación por países: Colombia y Brasil en alerta

Colombia encabeza el ranking mundial con una cifra devastadora. El país casi duplicó sus asesinatos respecto al año anterior. Las víctimas principales son pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes y pequeños agricultores. Por su parte, Brasil registró un aumento de violencia bajo el gobierno de Jair Bolsonaro, quien facilitó la explotación ilegal de la Amazonía.

El foco en la Amazonía y el efecto dominó

Por primera vez, el análisis se centró en la Amazonía. En esta región vital, 39 personas perdieron la vida en un solo año. Los defensores ambientales enfrentan a empresas que actúan con impunidad y a grupos armados ilegales. El asesinato del líder indígena Bruno Pereira y del periodista Dom Phillips en el Valle del Javari conmovió al mundo. Estos crímenes exponen la vulnerabilidad de quienes protegen el mayor pulmón del planeta.

Vista aérea de una operación de minería ilegal en territorio Yanomami, una de las principales amenazas para los defensores ambientales en Brasil.
Operación de minería ilegal en territorio Yanomami Brasil 2023 La actividad extractiva ilícita es el principal motor de violencia contra las comunidades indígenas Fotografía Alan Chaves

Avances y la importancia del Acuerdo de Escazú

A pesar del panorama sombrío, existen señales de esperanza. En México, la justicia revocó permisos portuarios por su impacto ambiental. Además, Naciones Unidas nombró al primer Relator Especial sobre Defensores del Medioambiente.

La organización insta a los gobiernos a aplicar el Acuerdo de Escazú. Este tratado, ratificado por 15 países, es una herramienta clave para crear entornos seguros. Global Witness advierte que la violencia no disminuirá sin voluntad política real y transparencia empresarial. Solo mediante la protección efectiva de los defensores ambientales será posible frenar la crisis climática actual.


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