Córdoba, Argentina, es por estos días epicentro de las voces que piensan y accionan frente al cambio climático. Este martes dio inicio la primera Conferencia Climática Internacional (CCI) bajo el lema “Compromiso Latinoamericano hacia la COP30”, en paralelo con la 5ª Cumbre Mundial de Economía Circular. El evento marca un hito en el camino hacia la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30), que se celebrará en noviembre en Belém do Pará, Brasil.
La CCI se desarrolla en el Centro de Convenciones Córdoba hasta el jueves 3 de julio, con transmisión en vivo y traducción simultánea al inglés y portugués, y reúne a más de 60 líderes ambientales, representantes de organismos internacionales, embajadas, universidades, agencias estatales y organizaciones comprometidas con la acción climática global.
Desde sus primeras horas, el encuentro se mostró ambicioso en sus formas y alcances. La apertura, realizada en el Salón Algarrobo, estuvo a cargo de la ministra de Ambiente y Economía Circular de Córdoba, Victoria Flores, y de Dan Loschpe, Campeón de Alto Nivel de la COP30.

El gobernador de la provincia, Martín Llaryora, brindó un mensaje de bienvenida que destacó la necesidad de territorios resilientes, visión compartida por expertos como Carlos Moreno (IAE Paris-Sorbonne) y Mathis Wackernagel, cofundador de Global Footprint Network.
Las actividades se dividen entre sesiones plenarias, espacios de intercambio multiactoral y una Expo Climática abierta al público general. En las sesiones simultáneas, se abordan ejes como cambio climático y género –donde se subraya que el 80 % de las personas desplazadas por eventos climáticos extremos son mujeres y niñas-, el rol estratégico de las universidades, y acuerdos para la planificación territorial sostenible.

La Expo Climática, en tanto, propone una experiencia tangible en los espacios verdes frente al Centro de Convenciones: iniciativas de economía circular, tecnologías sustentables y saberes colectivos se ponen al alcance de la ciudadanía, con participación de universidades, el CONICET, el INTI y empresas locales.

Con una mirada puesta en Belém, la CCI convoca a construir conocimiento desde lo colectivo y a plasmar compromisos que amplifiquen la voz de América Latina en el escenario climático global. Porque frente a la emergencia, el protagonismo regional no es una opción: es una responsabilidad compartida.

