Los Nikon Comedy Wildlife Photography Awards nos han regalado una dosis de alegría y ternura a través de las lentes de los fotógrafos más ingeniosos del mundo. Con miles de imágenes enviadas desde todos los rincones del planeta, la competencia fue feroz, pero al final, un grupo selecto de animales se llevó los honores por sus poses y expresiones más graciosas.
Aunque la diversión es el principal objetivo de estos premios, también hay un mensaje más profundo detrás de ellos: la importancia de la conservación de la vida silvestre.
Un ardilla se lleva el gran premio 2024
La imagen de un ardilla roja que parece haber descubierto el secreto de la vida, con una expresión de asombro que nos resulta inmensamente familiar, se alzó con el premio mayor. Capturada por Milko Marchetti, la foto titulada «Stuck Squirrel» (Ardilla atascada) nos recuerda que hasta los animales más pequeños pueden tener grandes momentos de comedia.

Otras categorías, otras risas
Además del ganador absoluto, otras categorías nos deleitaron con imágenes que van desde lo tierno hasta lo absurdo:
«Mantis flamenca»

El fotógrafo que inmortalizó esta espectacular imagen relató que regresaba de un paseo cuando vio en la carretera una mantis que merecía ser retratada. Con su sola presencia, logró detener el tráfico. ¡Realmente asombroso! Tanto como el encantador resultado que podemos contemplar en la fotografía de José Miguel Gallego Molina.
«Rana en un globo»

Durante una sesión de fotos en un estanque, Eberhard Ehmke se encontró con una rana que parecía estar haciendo su mejor imitación de un astronauta, ¡con la cabeza metida en una burbuja! La escena es tan cómica que definitivamente merece un retrato digno de la NASA.
«La golondrina bigotuda se estrella al aterrizar»

Las aves son unas expertas en aterrizar, o eso creemos, ¡hasta que nos muestran su lado torpe! Todos hemos tenido nuestros momentos de «¡oops!» y esta foto de Damyan Petkov lo capta a la perfección: un aterrizaje estilo acantilado, ¡directo contra la roca! ¡Parece que alguien necesitaba un poco más de práctica!
«Cambio de roles inesperado»

Las águilas son cazadoras de primera, devorando pequeños animales de todo tipo, según la especie. Pero en esta espectacular foto de Przemyslaw Jakubczyk, ¡vaya sorpresa! Parece que una de sus presas se ha puesto el disfraz de perseguidora y está tras de ella. ¡Qué giro inesperado!
“Lechuzas besándose”

La imagen, capturada por el joven fotógrafo Sarthak Ranganadhan, nos presenta un tierno pero cómico momento entre lechuzas. ¿Estarán estas aves nocturnas buscando un poco de intimidad en plena rama? Lo que es seguro es que su momento a solas se ve interrumpido por un curioso compañero que no parece dispuesto a ceder el protagonismo.
«Rana sonriente incómoda»

Seguro que todos hemos experimentado esa sensación de incomodidad al sentir una cámara apuntando hacia nosotros. La sonrisa nerviosa de esta rana, capturada por Kingston Tam, nos resulta familiar y nos recuerda que, a pesar de ser de especies diferentes, compartimos reacciones universales ante la mirada ajena.
Una sacudida enérgica

Con un ojo entrenado para capturar lo inusual, Tapani Linnanmäki nos presenta una visión completamente nueva del águila. Su fotografía, ganadora del voto popular, nos muestra a esta poderosa ave en un instante de espontaneidad, erizando sus plumas en una pose que desafía los estereotipos, y nos regala una expresión tan divertida que es imposible no sonreír.
¿Por qué nos divierten tanto estas fotos?
La respuesta es sencilla: nos vemos reflejados en estos animales. Sus expresiones, sus posturas, sus momentos de torpeza nos resultan familiares y nos hacen sentir conectados con la naturaleza de una manera más cercana y divertida.
Más allá de las risas
Aunque la diversión es el principal objetivo de estos premios, también hay un mensaje más profundo detrás de ellos: la importancia de la conservación de la vida silvestre. Al mostrar el lado más divertido de los animales, los fotógrafos nos invitan a apreciar la belleza y la diversidad de la naturaleza, y a comprometernos a protegerla.

