En un comunicado reciente, la Asociación de Limnología del Uruguay (LimnoUy) ha expresado su profunda preocupación por la Autorización Ambiental Previa (AAP) concedida por el Ministerio de Ambiente al consorcio de empresas privadas que liderará el Proyecto Arazatí (denominado originalmente Proyecto Neptuno), una iniciativa que busca diversificar las fuentes de abastecimiento de agua potable para Montevideo y área metropolitana.

La crisis hídrica que afectó a Uruguay durante 2023 ha puesto de manifiesto las vulnerabilidades del sistema de abastecimiento de agua. A pesar de que la diversificación es necesaria, LimnoUy enfatiza que debe realizarse con un compromiso claro hacia la protección ambiental. La AAP, emitida el 6 de diciembre de 2024, ha sido objeto de críticas por no abordar de manera efectiva las preocupaciones sobre la viabilidad ecológica del proyecto.

La crisis hídrica del 2023 mostró la gran debilidad del país para asegurar el abastecimiento de agua potable a su población en situaciones de emergencia.

Entre los principales riesgos señalados, la Asociación destaca los períodos de salinidad elevada en Arazatí, que pueden extenderse durante meses y superar los límites permitidos para el sodio y los cloruros, lo que representa un serio peligro para la salud de los consumidores, especialmente entre niños, embarazadas y personas con hipertensión.

Además, el agua del Río de la Plata presenta altas concentraciones de bromuros, que al ser clorados pueden transformarse en trihalometanos, compuestos potencialmente carcinogénicos. Esta situación se ve agravada por la presencia de materia orgánica disuelta, que favorece la formación de contaminantes durante el tratamiento del agua.

Arazatí El proyecto incluye un lago de 15 millones de metros cúbicos polder que se llenará con agua del río De la Plata

La proliferación de cianobacterias tóxicas también es motivo de preocupación. LimnoUy advierte que estas floraciones encarecen el proceso de potabilización y aumentan el riesgo de toxicidad en la red de abastecimiento. La organización subraya la necesidad de un monitoreo riguroso de las cianotoxinas, que pueden tener efectos adversos significativos en la salud.

Asimismo, se han detectado niveles alarmantes de metales pesados, como el zinc, que superan los límites establecidos para el agua potable. Según LimnoUy, la calidad del agua no cumple con la normativa vigente, lo que plantea serias dudas sobre su idoneidad como fuente de abastecimiento.

La propuesta de establecer un polder como alternativa a la extracción directa del Río de la Plata ha sido criticada por la Asociación, que señala que este sistema podría agotarse en menos de 80 días y no mejoraría la calidad del agua, aumentando el riesgo de floraciones tóxicas.

Por último, la construcción de la red de distribución del agua atravesaría humedales del Río Santa Lucía, zonas protegidas que son esenciales para la biodiversidad y la calidad del agua en el país. La falta de información precisa sobre el impacto ambiental en estos ecosistemas es motivo de alarma para LimnoUy.

La Asociación de Limnología del Uruguay hace un llamado a las autoridades para que reconsideren la AAP y tomen en cuenta los argumentos científicos que respaldan sus inquietudes. A su vez, subraya que estas decisiones no solo afectan al medio ambiente, sino que también tienen repercusiones directas en la salud pública y el bienestar de la sociedad a largo plazo.

El comunicado completo se puede leer aquí


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Fundador y Director de Ambienta. Periodista. Diplomado en Activismo y Política Socioambiental. Contacto: director@ambienta.uy

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