Estocolmo: El epicentro de la diplomacia del agua
Bajo el lema «Uniendo fronteras: agua para un futuro pacífico y sostenible», la Semana Mundial del Agua 2024 se desarrolla en la capital sueca organizada por el Instituto Internacional del Agua de Estocolmo (SIWI). El evento pone el foco en una realidad innegable: el agua no conoce fronteras y su escasez es un multiplicador de conflictos.
La comunidad internacional enfrenta el desafío de cumplir con el ODS 6 (Agua limpia y saneamiento) en un contexto donde el cambio climático y la degradación de los ecosistemas acuáticos están acelerando el estrés hídrico global.
Cifras que alarman: Un mundo sin acceso básico
A pesar de los discursos diplomáticos, los datos del Banco Mundial (2023) y UNICEF revelan una brecha humanitaria crítica:
- 2.000 millones de personas carecen de servicios de agua potable gestionados de forma segura.
- 771 millones de personas no acceden siquiera a servicios básicos.
- 1 de cada 5 niños en el mundo no tiene agua suficiente para sus necesidades diarias.
Esta escasez de agua no es solo un problema de infraestructura; es una amenaza directa a la seguridad alimentaria y la estabilidad social de naciones enteras.
Uruguay: Entre el referente regional y la vulnerabilidad local
A nivel latinoamericano, Uruguay es un referente, pero la reciente crisis hídrica y la situación de la cuenca del Río Santa Lucía (Paso Severino) han sido un «baño de realidad» sobre la fragilidad del sistema.
| Indicador en Uruguay | Dato Actual |
| Acceso a agua potable urbana | 98% |
| Pérdida por fugas en redes | 30% |
| Población rural | Brecha de acceso significativa |
En el contexto de la Semana Mundial del Agua, estas problemáticas locales toman una relevancia mayor. Para las organizaciones sociales uruguayas, la preocupación central radica en la tensión entre el modelo productivo y la protección ambiental. La falta de participación ciudadana en la toma de decisiones y la contaminación de ríos y arroyos son los puntos críticos. Resolver estos desafíos es urgente para garantizar una gestión hídrica eficiente y sostenible.
El agua como bien común
En definitiva, la Semana Mundial del Agua funciona como un llamado a la acción urgente: el agua es un bien común y su gestión debe ser justa, equitativa y resiliente. No se trata solo de grandes infraestructuras, sino de adoptar medidas que garanticen el acceso universal, protejan nuestros ecosistemas acuáticos y construyan un futuro capaz de resistir el impacto climático. El desafío que nos une es claro: proteger este recurso vital hoy es la única garantía para un mañana sostenible.


