En Ambienta sostenemos que la desinformación climática es un sabotaje deliberado contra el presente y el futuro. No es una confusión inocente. Es una estrategia para paralizar la acción colectiva. Defender la verdad científica no es solo informar; es un acto de resistencia necesario para romper la inacción y construir soluciones reales.
En medio de la crisis ambiental, hay una lucha por controlar la información. La desinformación climática siembra dudas de forma constante. También sabotea nuestra acción colectiva y daña la confianza en la ciencia. Frente a este ruido, la verdad científica es nuestra mejor defensa. En Uruguay, vemos este impacto cuando el negacionismo se filtra en los comentarios de redes sociales o en debates sobre nuestra matriz energética.
Por qué la mentira entorpece la acción
La ciencia del clima nos ha advertido con cada vez más fuerza: es el momento de actuar. Sin embargo, algo nos frena. Un nuevo informe del Panel Internacional sobre el Entorno Informativo (IPIE) pone el foco en la desinformación. Nuestra respuesta a la crisis climática se retrasa. Esto es por la información falsa que se produce y distribuye.
Se trata de una acción planeada. Usa medios, redes y emociones para crear confusión y dudas donde hay evidencia. El informe IPIE analizó 300 estudios entre 2015 y 2025. Demuestra cómo empresas, gobiernos y medios han usado historias falsas. A menudo, estas historias se disfrazan de fake news. Niegan la crisis o siembran dudas sobre las soluciones. A veces, pretenden un compromiso falso con el greenwashing. Todas estas acciones debilitan la confianza en la ciencia.

El campo de batalla: nuestros medios
La desinformación climática no se limita a las redes sociales. También circula en medios, informes de empresas y sitios web de instituciones. Bots automáticos y algoritmos amplifican discursos negacionistas. Esto crea la idea de que hay un debate en temas donde la ciencia ya tiene un consenso absoluto. La consecuencia es un clima informativo que paraliza. Cuando la información real se mezcla con noticias falsas, la acción colectiva se vuelve difícil.
Las víctimas invisibles
Los impactos no son iguales para todos. Los jóvenes, las comunidades del Sur Global y los políticos mal informados son los más vulnerables. El informe destaca algo curioso: las regiones más afectadas por el cambio climático son las menos estudiadas en términos de información. Justo donde más se necesita claridad, hay menos datos.
Cómo reparar la integridad ante la desinformación climática
El informe del IPIE propone cuatro acciones fundamentales:
- Legislar y regular: Poner reglas para los reportes climáticos y frenar el greenwashing con controles.
- Demandar: Usar la ley para hacer responsables a quienes difunden información falsa.
- Educar: Enseñar a jóvenes a pensar de forma crítica sobre la ciencia y los medios.
- Activar historias: Crear relatos creíbles y cercanos para generar confianza.
Desde Ambienta: contar para cuidar (y resistir)
En Ambienta creemos que la información es una forma de resistencia. Nos oponemos a la desinformación climática que busca desacreditar lo que la ciencia y la realidad nos muestran. Por eso, en nuestro portal y revista, tenemos un compromiso con el conocimiento riguroso.
En agosto, lanzaremos Conectados por Naturaleza, un podcast que sumará voces diversas para combatir este ruido informativo. Exploraremos experiencias que refuercen la confianza en la ciencia y en el conocimiento riguroso. Porque en Ambienta sabemos que contar bien no es solo informar: es activar el sentido de comunidad. En un tiempo donde las fake news y la polarización paralizan, defender la verdad científica es cuidar el futuro que todavía podemos construir.

