El 11 de octubre celebramos el Día Mundial Aves Migratorias. Es una fecha crítica. La campaña de este año, según la Convention on the Conservation of Migratory Species, nos pide «crear ciudades y comunidades amigables con las aves». Uruguay es una escala vital en las rutas migratorias. La gestión de nuestros espacios define el futuro de miles de viajeras aladas. El Día Mundial Aves Migratorias busca generar conciencia. Cerca de 1.800 especies están en peligro. Su amenaza son la actividad humana, el cambio climático y la pérdida de hábitats de escala.
Uruguay: corredor biológico clave
Uruguay es un oasis de biodiversidad. Es un punto de recarga esencial en la ruta migratoria del Atlántico. Cientos de especies de aves viajan miles de kilómetros. Vienen aquí para alimentarse, descansar o reproducirse.
Los humedales, pastizales y costas uruguayas son cruciales. Los Bañados del Este son un ejemplo de ello. Funcionan como «aeropuertos» naturales. Recibimos tres grupos principales de viajeros. Algunos son Visitantes de Verano (VV), como el Playerito Rabadilla Blanca. Llega desde la tundra ártica para recuperarse. Otros son Visitantes de Invierno (VI), que huyen del frío de la Patagonia. La degradación de estos sitios tiene un impacto directo. Si el hábitat falla en Uruguay, la migración puede fracasar totalmente.

La agenda del Día Mundial Aves Migratorias: Riesgos Urbanos
El foco del Día Mundial Aves Migratorias aborda los riesgos urbanos. La infraestructura humana amenaza a estas aves. La solución no es solo proteger grandes parques. Debemos integrar la conservación en el diseño urbano. La responsabilidad es de cada ciudadano y municipio.

Las amenazas son directas:
- Pérdida de Jardines Nativos: Los espacios verdes sin flora autóctona no ofrecen el refugio ni la fuente de alimento (insectos nativos) que las aves necesitan desesperadamente.
- Impacto con Cristales: Las grandes superficies de vidrio son invisibles para las aves, causando millones de muertes anuales por colisión.
- Contaminación Lumínica: La luz artificial nocturna desorienta a las aves migratorias, desviándolas de sus rutas y agotando sus reservas.
El rol de la ciudadanía en el Día Mundial Aves Migratorias
Debemos pasar de la idea a la acción. Los esfuerzos se deben centrar en la ciencia ciudadana y la modificación de infraestructura. Uruguay puede ser líder con medidas simples:
- Programas de «Luces Apagadas»: Implementar campañas en ciudades grandes (Montevideo, Punta del Este) para que se apaguen luces no esenciales en edificios altos durante las temporadas de migración.
- Mapeo de Rutas de Riesgo: Utilizar herramientas de ciencia ciudadana (como eBird) para identificar las zonas urbanas donde las colisiones son más frecuentes.
- Restauración de Hábitats Nativos: Promover el uso de flora autóctona uruguaya en espacios verdes públicos y privados.
El Día Mundial Aves Migratorias de este 11 de octubre es un llamado a la acción local. La salud de los cielos se juega en nuestros «espacios compartidos». Proteger las aves migratorias de Uruguay asegura la vitalidad ecológica del país.

