Nota del Editor: Ante el desarrollo de la prospección sísmica en aguas de Uruguay, el Dr. Marcos Sommer analiza en esta pieza los reportes de la campaña 3DUR26. El estudio revela la tensión entre el cumplimiento de protocolos industriales y la protección real de la biodiversidad marina en nuestra Zona Económica Exclusiva.
Hay algo que se vuelve evidente cuando uno deja de leer los informes como planillas técnicas y empieza a leerlos como lo que realmente son: una secuencia de encuentros entre industria y vida marina en tiempo real.
El mar uruguayo no está vacío. Los reportes quincenales de observación marina de la campaña “Prospección Sísmica Submarina 3D – 3DUR26 SURVEY (OFF-1)”, elaborados por el equipo OFM/PAMO, no fueron escritos para confesar esa realidad. Sin embargo, lo dicen todo el tiempo. Una y otra vez.
En cada período relevado aparece la misma constante: una presencia persistente de fauna. No es algo excepcional ni esporádico; es parte intrínseca del escenario en la Zona Económica Exclusiva del Uruguay.
La paradoja del cumplimiento normativo
Ballenas francas y jorobadas, delfines, cachalotes y orcas. Lobos marinos y tortugas. El dato revelador no es solo la diversidad, sino la frecuencia: la reiteración y la coincidencia persistente entre la vida marina y la operación sísmica.
Al mismo tiempo, el sistema responde: hay apagados de fuente, hay retrasos y hay protocolos que se activan. Todo funciona dentro de lo previsto. Los informes son claros en eso: no hay incumplimientos normativos ante las directrices de la ANCAP o el Ministerio de Ambiente.

Fig 1. Esquema de una prospección sísmica marina 3D mediante cañones de aire y cables de hidrófonos. La técnica permite mapear el subsuelo marino mediante ondas acústicas de alta intensidad. Esta infraestructura genera el fondo acústico constante que impacta en la biodiversidad marina de la ZEE uruguaya.
Pero hay una pregunta que queda flotando después de leerlos completos: ¿Alcanza con reaccionar? Porque todo en el modelo actual ocurre después. Después del avistamiento. Después de la detección acústica.
Después de que el animal ya entró en el área donde el sistema decide actuar. Como he sostenido en mis análisis sobre la gestión del ruido antropogénico y la biodiversidad, este enfoque es lógico desde lo operativo, pero profundamente limitado desde lo ecolológico.
La búsqueda de petróleo en el mar uruguayo y los impactos socioambientales de la exploración sísmica.
«Ventanas ciegas» y el límite de la detección
En el mar, lo que no se detecta no desaparece; solo queda fuera del radar. La observación visual depende de la luz y el clima; el monitoreo acústico depende de que los animales vocalicen.
Existen «ventanas ciegas» donde, simplemente, no sabemos qué está pasando bajo la superficie. Sin embargo, la actividad continúa. No se trata de cuestionar la técnica —la prospección sísmica es una herramienta clave para entender el subsuelo—; el problema radica en asumir que detectar es suficiente para proteger.
Existe otra dimensión que los informes no pueden capturar: el alcance del sonido, su propagación y su persistencia. Ese fondo acústico no se detiene en los radios de mitigación.
Afecta a un ecosistema mucho más amplio y a organismos como peces, larvas y plancton que, según autores como Popper & Hastings (2009) y Weilgart (2007), sufren daños fisiológicos graves, a pesar de no figurar en los protocolos de decisión de la campaña.
Uruguay en territorio desconocido
Uruguay está avanzando en un territorio que todavía conoce poco. Sin una línea de base sólida, tomando decisiones en tiempo real sobre un ecosistema que apenas empezamos a entender, ignoramos las recomendaciones de la NOAA y la CMS sobre el ruido submarino.
La paradoja es total: tenemos informes técnicamente correctos, pero la evidencia confirma que la vida está allí, interactuando en el epicentro de la operación. No al margen, sino en el centro. No se trata de si se está cumpliendo el manual. Se trata de si estamos llegando a tiempo.

Fig. 2 Modelo comparativo de impacto acústico. Elaboración propia basada en la integración de datos de la campaña 3DUR26 y la literatura de Sommer (2007, 2024). Se destaca la divergencia entre el radio de exclusión teórico (Estado 1) e impacto real (Estado 2).
El estruendo que rompe el silencio
Los informes de la campaña 3DUR26 muestran algo más profundo que cumplimiento: muestran sincronía. Una coincidencia constante entre actividad industrial y presencia de fauna. El sistema apaga cuando detecta, retrasa cuando observa, actúa cuando confirma. Pero el mar no funciona bajo esa burocracia humana.
El mar no espera a ser visto. El mar no avisa dos veces. Y cuando el sistema finalmente reacciona, el impacto ya empezó. Llegar a tiempo no es apagar el cañón ante la ballena; es admitir que, en este santuario, el estruendo ya ha roto el silencio que sostiene la vida.
Referencias
- Prospección Sísmica Submarina 3D – 3DUR26 SURVEY (OFF-1). Reportes quincenales OFM/PAMO (Observadores de Fauna Marina y Passive Acoustic Monitoring). Zona Económica Exclusiva del Uruguay, 2026. (Documentación técnica de campaña, acceso restringido).
- Ministerio de Ambiente (Uruguay).
- Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM).
- ANCAP – Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland.
- Sommer, M. (2025). Ecocidio silencioso: la crisis oceanológica en Uruguay exige acción científica y ética. Asociación Oceanográfica Uruguaya.
- Sommer, M. (2025). Prospección petrolera offshore en Uruguay: advertencia urgente desde el mar. Asociación Oceanográfica Uruguaya.
- NOAA – Ocean Noise Strategy.
- Convention on the Conservation of Migratory Species (CMS) – Underwater Noise.
- International Association of Oil & Gas Producers (IOGP) – Marine Seismic Surveys Guidelines.
- Weilgart, L. (2007). The impacts of anthropogenic ocean noise on cetaceans.
- Popper, A. N., & Hastings, M. C. (2009). Effects of anthropogenic sound on fish.
- IUCN Red List of Threatened Species.
Publicado en Ambienta (En línea) | ISSN 2982-446X | Registro de Publicaciones Seriadas de la Biblioteca Nacional de Uruguay.

