La exploración sísmica para la búsqueda de petróleo en el mar de Uruguay por parte de empresas privadas ha provocado una fuerte tensión social y ambiental. Diversos sectores de la sociedad civil han elevado sus reclamos al gobierno de Yamandú Orsi. Exigen el cuidado del ecosistema marino y la conservación ambiental para el presente y futuro del país.

El avance de esta prospección sísmica genera un conflicto. Este conflicto se da entre los intereses políticos y energéticos, los compromisos climáticos internacionales y la necesidad urgente de conservar la biodiversidad marina en Uruguay.


El ruido de la exploración sísmica

La exploración sísmica marina implica riesgos ambientales graves. Estos riesgos están ampliamente documentados por la ciencia. La técnica usa cañones de aire. Estos cañones generan pulsos sonoros de extrema intensidad, que superan los 250 decibelios. Los pulsos se emiten cada 10 segundos durante semanas o incluso meses.

Estas ondas sonoras viajan por miles de kilómetros bajo el agua. Penetran el lecho marino para mapear posibles reservorios de hidrocarburos. Así, se convierten en una fuente de contaminación acústica crónica para el ecosistema marino. Los pulsos de sonido se reflejan en el fondo del océano y se graban con hidrófonos muy sensibles.

Al procesar las señales, los investigadores obtienen información detallada sobre la topografía submarina. Esto les ayuda a localizar depósitos de petróleo y gas. Una explosión de pistola de aire puede ser tan fuerte como el lanzamiento de un cohete o una explosión de dinamita submarina. Algunos de estos sonidos son audibles a cientos de kilómetros. Esto demuestra que el impacto es real y afecta la calidad de vida de los animales marinos.


Exploración sísmica y los impactos en la fauna marina

Los impactos ambientales más graves y directos afectan a la fauna marina. El daño alcanza a la cadena alimentaria desde sus bases. Para ballenas y delfines, que necesitan el sonido para comunicarse, alimentarse y reproducirse, el ruido sísmico puede ser devastador. La evidencia científica documenta estos daños.

Las explosiones sonoras causan desde cambios de comportamiento (abandono de zonas de alimentación) hasta lesiones directas. Estas lesiones incluyen pérdida auditiva temporal o permanente, e incluso la muerte. Se estima que millones de incidentes de daño a la fauna marina ocurren cada año en zonas de exploración intensiva.

Diagrama del proceso de exploración sísmica marina, mostrando el buque, el arreglo de cañones de aire y los streamers que miden los impactos acústicos en la fauna.
Exploración sísmica I El esquema muestra cómo las ondas de presión generadas por los cañones de aire buscan reservorios afectando a la fauna marina

Los efectos no son solo para grandes animales. En peces e invertebrados, se observan daños internos en órganos vitales. Hay mortalidad masiva en estados larvarios y una reducción notoria en las tasas de captura comercial. Esto indica una disrupción profunda de sus patrones naturales. Incluso el zooplancton, la base de la cadena alimentaria, sufre.

Algunos estudios indican que sufre mortalidad y reducción de su abundancia en más del 50% tras el paso de los buques sísmicos. Estos daños en los eslabones básicos podrían generar efectos en cascada. Las consecuencias a largo plazo para la salud del océano y para las pesquerías comerciales son imprevisibles.


El ejemplo gráfico de la extensión

Para entender la magnitud del área de prospección sísmica, el Dr. Daniel Gilardoni (ex titular de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos 2015-2020) ofrece un ejemplo. El estudio se realizaría en un área de unos 60.000 kilómetros cuadrados. Este tamaño es comparable al norte del Río Negro en Uruguay. Gilardoni reflexiona:

“Si nosotros tuviéramos cuatro aviones al norte del Río Negro durante 2300 días. Volando entre 1000 y 4000 metros de altura y produciendo este ruido, tendríamos pérdidas económicas inmensas. Habría pérdida de peso de los animales que se asustarían, dejarían de comer y tendrían menos terneros. Creo que el ejemplo de los aviones es muy gráfico. Ayuda a comprender el efecto que podría tener esta exploración en el mar».


Insuficiencia de las medidas de mitigación

Aunque la industria petrolera argumenta que los impactos son mínimos y se mitigan con protocolos como los monitoreos visuales y acústicos, y las paradas temporales, los grupos ambientalistas y gran parte de la comunidad científica destacan que los daños son cumulativos y que las medidas de mitigación existentes son insuficientes. Señalan la falta de estudios exhaustivos sobre los efectos a largo plazo y la sinergia con otras presiones, como el cambio climático y la sobrepesca.


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Periodista especializada en política ambiental. Cubre agendas climáticas y justicia ecológica con enfoque territorial.

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