Un escudo legal para el corazón hídrico del sur

En 2024, el Gobierno de Canelones resolvió reconocer al río Santa Lucía, su agua, flora y fauna, sus distintos ecosistemas y sus paisajes geológicos como patrimonio natural del departamento. La intención detrás de aquella declaración del entonces Intendente, Yamandú Orsi, fue fomentar el compromiso entre las autoridades y la comunidad para continuar defendiendo los derechos de este curso vital. Aquel hito buscó preservar un recurso que garantiza la supervivencia de más de dos millones de personas.

Sin embargo, el reconocimiento como patrimonio no ha logrado frenar las amenazas estructurales que asfixian al río. A dos años de aquel hito, la calidad del agua sigue bajo presión por el uso intensivo de agroquímicos y la extracción irregular de arena, una actividad que a menudo escapa a los radares de fiscalización. Estos abusos en el territorio demuestran que la declaración de 2024 es solo un primer paso: hoy, más que un título honorífico, la cuenca del Santa Lucía urge de un control efectivo y un monitoreo implacable que detenga su deterioro acumulado.


De las sierras al Río de la Plata: 270 kilómetros de vida

El majestuoso Santa Lucía nace en las cumbres de la Cuchilla Grande del Sur, en Lavalleja. Desde allí, serpentea por unos 270 kilómetros hasta su encuentro con el Río de la Plata. Su cuenca es inmensa: abarca más de 13.000 km² y recorre los departamentos de Lavalleja, Canelones, Florida, San José, Flores y Montevideo. Una región donde hoy se define el intrincado camino de Uruguay para garantizar el abastecimiento de agua potable y se debaten proyectos clave como la represa en Casupá.

Un nombre con historia: El 13 de diciembre de 1607, Hernando Arias de Saavedra («Hernandarias») llegó a sus orillas. Al coincidir con el santoral católico, lo bautizó oficialmente como el río de Santa Lucía.


Biodiversidad: un mosaico de flora nativa

Paisaje del área protegida Humedales del Santa Lucía en Uruguay, refugio de biodiversidad.
Los Humedales del Santa Lucía albergan casi la mitad de las especies de aves registradas en Uruguay
Foto Mary Curbelo

A medida que el río Santa Lucía desciende, el paisaje se transforma. Su flora nativa se divide en tres tramos bien diferenciados:

  • En su tramo superior (Lavalleja): Aquí predominan especies serranas como el carobá, la espina de la cruz y el romerillo.
  • Al llegar al curso medio (Florida y Canelones): Destacan la belleza del sauce criollo, la mimosa sensitiva y la envira.
  • Ya en el sector inferior (San José, Canelones y Montevideo): El río se ensancha entre bañados, totorales y juncales. Este tramo el ceibo ilumina las orillas con su flor roja.

Humedales del Santa Lucía: refugio del 50% de las aves

Avistamiento de aves en el ecosistema del río Santa Lucía, área de alta relevancia biológica.
El río Santa Lucía es un santuario para la fauna aquí habita casi el 50 de las especies de aves de Uruguay

Este paisaje forma parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP). Su riqueza ecosistémica es asombrosa: bosques ribereños, praderas y lagunas de bañado conviven en armonía.

Es, además, un santuario para la fauna: casi la mitad de las especies de aves que habitan o visitan Uruguay encuentran en estos humedales su hogar. La declaración como Patrimonio Natural refuerza la necesidad de proteger este legado para las futuras generaciones.


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Periodista especializada en política ambiental. Cubre agendas climáticas y justicia ecológica con enfoque territorial.

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