Casi 130 toneladas de camarón capturadas en un solo año muestran que las lagunas de Rocha y Castillos, situadas en el departamento de Rocha, continúan sosteniendo biodiversidad y pesca artesanal dentro de Bañados del Este.
Durante 2025, la primera registró una captura estimada de 61,1 toneladas, mientras que en la segunda la cifra alcanzó 68,8 toneladas.
Sin embargo, las capturas conviven con una señal de alerta bajo la superficie: la mayoría de los controles de nitrógeno y fósforo realizados en ambas lagunas superó los valores ambientales establecidos en Uruguay. Las mayores presiones se registraron en varios arroyos y cañadas de las dos cuencas.
Camarón y pesca artesanal en lagunas bajo presión
Los datos forman parte del Reporte anual de resultados de las lagunas costeras y sus principales tributarios, publicado en mayo de 2026 con información recabada durante 2025.
El trabajo fue coordinado por la Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental y contó con la participación de la Universidad de la República, OSE, la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos y la Intendencia de Rocha.
Los resultados relacionan dos dimensiones de un mismo territorio: la calidad ambiental de las lagunas y una actividad pesquera que depende de su conexión con el océano y de la conservación de sus hábitats.
La producción de camarón se favorece cuando las barras arenosas permanecen abiertas y permiten el ingreso de postlarvas. En la Laguna de Castillos, la conexión con el océano durante 2024 habría favorecido su ingreso y el desarrollo de la zafra del año siguiente. En la Laguna de Rocha, la apertura artificial de la barra en septiembre de 2024 y su cierre en diciembre generaron condiciones adecuadas para la pesquería de 2025.
Los análisis también confirmaron que las concentraciones de mercurio, cadmio y plomo encontradas en los camarones permanecieron por debajo de los límites máximos establecidos para el consumo humano. No obstante, los resultados muestran que una buena zafra no significa que los sistemas estén libres de presiones ambientales.

Las señales de alerta que bajan por la cuenca
Las señales más marcadas de presión ambiental no aparecieron en el centro de las lagunas, sino en varios de los cursos de agua que desembocan en ellas.
En la cuenca de la Laguna de Rocha, todos los arroyos y cañadas monitoreados presentaron concentraciones de fósforo total superiores al valor establecido. Los arroyos Las Conchas y La Palma fueron identificados como los más comprometidos.
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El arroyo Rocha también mostró una diferencia significativa. Las concentraciones de nutrientes fueron, en general, mayores aguas abajo de la ciudad que en el punto situado aguas arriba, una diferencia que el reporte atribuye al efecto urbano sobre la calidad del agua.
Durante el otoño, los coliformes termotolerantes en el arroyo Rocha alcanzaron 6.120 unidades por cada 100 mililitros, frente al límite normativo de 2.000. La situación fue aún más grave en La Palma, donde los dos puntos monitoreados registraron 13.680 y 10.440 unidades durante la misma estación.
Cuando el exceso de nutrientes altera el equilibrio de las lagunas
La Cañada de los Olivera concentró las principales alertas en la cuenca de la Laguna de Castillos. Se encontraron los valores más elevados de nutrientes, alta turbidez y bajos niveles de oxígeno disuelto durante el verano y el otoño.
Durante la temporada estival, los coliformes termotolerantes llegaron en la cañada a 12.000 unidades por cada 100 mililitros. Seis veces el límite fijado para las aguas superficiales. Por su parte, el arroyo Castillos presentó concentraciones de oxígeno disuelto inferiores al objetivo ambiental en las cuatro campañas realizadas durante 2025.
El exceso de nutrientes favorece la eutrofización, un proceso que puede estimular el crecimiento excesivo de algas y alterar el equilibrio ecológico.
En la Laguna de Castillos, la clasificación varió según el indicador considerado. Fue oligotrófica por su concentración de clorofila-a, pero eutrófica al incorporar los nutrientes totales. En la Laguna de Rocha ocurrió algo similar: fue clasificada como mesotrófica por la clorofila-a y como eutrófica al considerar los nutrientes totales.

La diferencia muestra que el estado ambiental de una laguna no puede definirse mediante un único dato. Un sistema puede presentar una cantidad relativamente baja de algas en el momento del muestreo y, al mismo tiempo, contener concentraciones de nutrientes capaces de alterar su funcionamiento.
Fitosanitarios sin valores de referencia
El seguimiento ambiental también identificó fitosanitarios y otros contaminantes en las lagunas y en los cursos de agua que las alimentan.
En la Laguna de Rocha se encontraron compuestos como atrazina, metolacloro y simazina. En los cursos de la cuenca de la Laguna de Castillos aparecieron, entre otros, glifosato, AMPA, metolacloro, simazina, clomazone y metribuzina.
Las sustancias que cuentan con valores de referencia permanecieron por debajo de los objetivos establecidos en la normativa. También se detectaron compuestos asociados al DDT en concentraciones cercanas a los límites analíticos y por debajo del valor permitido.
Sin embargo, compuestos como clomazone, pyrazosulfuron etil, metribuzina y mirex no disponen de valores de referencia en la normativa utilizada por el reporte. Esto impide compararlos con el mismo criterio aplicado a las sustancias reguladas.
La detección de un compuesto no implica automáticamente que exista una concentración peligrosa o superior a la permitida. No obstante, la ausencia de valores nacionales de referencia limita la evaluación de su importancia ambiental.
Hacia una gestión integral de la reserva
Medio siglo después del reconocimiento de la UNESCO, el estado ambiental de Bañados del Este todavía debe reconstruirse mediante informes separados sobre lagunas, cursos de agua y áreas protegidas.
El reporte con resultados de 2025 aporta información relevante sobre ambientes específicos, pero no constituye una evaluación integral de toda la reserva de biosfera. No analiza conjuntamente sus humedales, pastizales, bosques, sistemas productivos, biodiversidad terrestre y mecanismos de gobernanza.
La ficha internacional de la UNESCO muestra como última revisión periódica aprobada la correspondiente a 2014. Por su parte, el Plan Director de la Reserva de Biosfera Bañados del Este disponible en PROBIDES fue publicado en 1999.
El reporte publicado en mayo de 2026 documenta dos lagunas que continúan sosteniendo biodiversidad y pesca artesanal. Al mismo tiempo, ambas presentan exceso de nutrientes y reciben agua de cursos con problemas ambientales más marcados.
Frente a esta realidad, permanece abierta una pregunta: ¿dispone Uruguay de una planificación y una evaluación capaces de observar a Bañados del Este como una única reserva de biosfera, y no solamente como la suma de ambientes estudiados por separado?

