Aunque la crisis climática es reconocida por buena parte de la sociedad uruguaya, no todas las personas la perciben de la misma manera. La encuesta de percepción social del cambio climático en Uruguay muestra que la edad, el género y las condiciones de vida influyen de forma significativa en cómo se interpretan los riesgos ambientales.

Los resultados reflejan una sociedad atravesada por una misma realidad, pero observada desde experiencias muy distintas. Algunas personas perciben con mayor intensidad los impactos del fenómeno en su vida cotidiana. Otras muestran una preocupación más moderada, aunque una mayor predisposición a participar en soluciones colectivas.

La diversidad de respuestas revela que el cambio climático no se vive igual en todos los sectores de la población.


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Los jóvenes menos preocupados, pero más dispuestos a involucrarse

Uno de los hallazgos más llamativos de la encuesta aparece entre las generaciones más jóvenes.

Aunque este grupo expresa niveles de preocupación inferiores a los registrados entre mujeres y personas mayores, muestra simultáneamente la mayor disposición a involucrarse en actividades comunitarias y proyectos ambientales.

La aparente contradicción sugiere que la preocupación no es el único indicador de compromiso climático. En muchos casos, el interés de los jóvenes parece canalizarse menos a través de la preocupación declarada y más mediante la participación en espacios de acción concreta.

Lejos de la indiferencia, los datos muestran una generación con disposición a involucrarse cuando encuentra mecanismos efectivos para hacerlo.

Jóvenes realizan tareas de restauración ecológica en dunas costeras de Uruguay.
Jóvenes participan en tareas de restauración ecológica en un sistema dunar costero | Foto de cortesía

Las mujeres expresan mayor preocupación

Entre los distintos grupos analizados, las mujeres presentan los mayores niveles de preocupación frente a la crisis climática. También manifiestan una sensibilidad más alta ante las consecuencias ambientales y una percepción más marcada de los riesgos asociados al fenómeno.

Si bien el informe no profundiza en las causas de esta diferencia, los resultados muestran una tendencia consistente. Las mujeres identifican el cambio climático como un problema prioritario y expresan una preocupación particular por sus efectos sobre la salud, la calidad de vida y el bienestar de los hogares.

Más que una diferencia estadística aislada, los datos sugieren una relación más intensa con los riesgos cotidianos derivados de las transformaciones ambientales.

Las personas mayores perciben más el impacto

La edad también influye en la forma de interpretar el cambio climático. Las personas mayores registran niveles elevados de preocupación y presentan una percepción más intensa de los riesgos asociados al deterioro ambiental.

Este grupo reconoce con mayor frecuencia las consecuencias de fenómenos como las sequías, las olas de calor, las inundaciones y otros eventos extremos que han marcado los últimos años en Uruguay.

Su experiencia acumulada y la comparación con condiciones climáticas de décadas anteriores parecen contribuir a una percepción más clara de la magnitud de los cambios observados.

Educación e impacto cotidiano

Otro de los hallazgos relevantes surge al analizar el nivel educativo de las personas consultadas. Quienes poseen menor nivel de instrucción formal perciben con mayor intensidad los efectos directos del cambio climático en su vida diaria.

Para este sector, las alteraciones del clima no aparecen como una discusión técnica o un problema lejano. Se manifiestan en aspectos concretos como el costo y la calidad de los alimentos, las condiciones de la vivienda o los impactos sobre la salud familiar.

La encuesta muestra así que la experiencia cotidiana puede tener tanto peso como el acceso a información especializada a la hora de comprender los riesgos climáticos.

Compra de alimentos en Uruguay, uno de los ámbitos donde se perciben los impactos del cambio climático.
La compra de alimentos y la vida cotidiana influyen en la forma en que distintos sectores perciben los impactos ambientales

Una misma realidad, distintas miradas

La encuesta revela que el cambio climático es ampliamente reconocido en Uruguay, pero también confirma que esa experiencia se distribuye de manera desigual entre los distintos grupos sociales.

Las mujeres expresan mayores niveles de preocupación. Las personas mayores perciben con más intensidad los riesgos. Los sectores con menor nivel educativo identifican impactos directos sobre su vida diaria. Los jóvenes, por su parte, muestran una mayor disposición a involucrarse en acciones colectivas.

Más que una percepción uniforme, el estudio retrata una sociedad que interpreta el mismo fenómeno desde realidades diferentes.

Comprender esas diferencias puede ser una de las claves para diseñar estrategias de comunicación, educación y participación capaces de conectar con las experiencias concretas de cada sector de la población.

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Fundador y Director de Ambienta. Periodista. Diplomado en Activismo y Política Socioambiental. Contacto: director@ambienta.uy

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